animales

Gaticos y monetes bien cuidadetes

Hay que reconocer que desde que la televisión nos los presentó nos hemos habituado a su presencia, y hoy en día nos reímos bastante con todas sus intervenciones, películas y gags. De hecho la frase que encabeza el presente artículo se hizo famosa no hace mucho gracias a esos humoristas manchegos que utilizan expresiones de la calle en sus programas de humor. Con la riqueza que tiene el lenguaje del interior peninsular y con los giros y expresiones tan divertidas que muchos habitantes de esa Mancha manchega que transitó Don Quijote utilizan, es bastante desternillante oír a estos muchachos y sus frases míticas.

Sin embargo nuestro post de hoy no tiene intención de comentar por lo menudo las andanzas de estos humoristas, sino poner de manifiesto la importancia del mundo de las perretas, los gaticos y los monetes. Y sobre todo la necesidad, urgente necesidad, de acudir al veterinario cuando las cosas se ponen feas para nuestra mascota.

Seamos claros: si nosotros cuando enfermamos acudimos ipso facto al consultorio médico (a no ser, claro, que vivamos en la Mancha manchega anteriormente nombrada y nos encontremos el servicio de urgencias cerrado a cal y canto), ¿por qué no hacemos lo mismo cuando nuestro perro o nuestro gato (o nuestro monete) enferman? Si es que además ahora mismo es muy sencillo hacerlo. No es necesario que te montes en el coche y empieces a buscar sin sentido por los barrios de tu ciudad, solamente te hace falta tener al alcance de la mano un teléfono de última generación y una dirección Web, que bien podría ser la que hallarás aquí, (hay muchísimos ejemplos en Internet) para poder encontrar el profesional que necesitas con rapidez y eficacia. Como verás te lo ponemos en bandeja, porque en estas guías de empresas todo aquél que persevere en sus búsquedas hallará la mejor manera de conseguir que atiendan a su mascota rápidamente y los problemas por cualquier enfermedad se terminen. Lo cual es enormemente responsable si no queremos ver a nuestro animal de compañía doliente y con pena.

Y es que a veces somos más bestias que nuestras propias mascotas. Con el amor y la entrega que nos dan hay que ser conscientes de lo mucho que podemos hacer por su bienestar y porque se sientan bien. Es una especie de pago por su fidelidad, por su entrega, por estar siempre ahí y consolarnos cuando las lágrimas nos inundan, etc.

El que no tiene un animal no puede entenderlo, pero el vínculo que se crea con una mascota es excepcional. Por eso ante la aparición de cualquier problema en tu perreta, tu gatico o tu monete actúa con rapidez y de forma inteligente buscando en Internet un buen veterinario. Así recibirás aún más muestras de cariño de tus amigos animales, ¡pájaro!

Leave A Comment?


7 + 3 =